sábado, 18 de mayo de 2013

El gigante dormido (¿que pasa con la cumbia uruguaya?)

A principios de este siglo que corre, la cumbia uruguaya aún no había podido convivir con ese extraño hueco que años atrás había dejado la disolución de Karibe con K. Nada había quedado igual en el ambiente y en lo artístico. La banda más importante de la historia cambió todo pero no dejó instrucciones para seguir. Algo se sabía, la cumbia tenía la posibilidad de ampliar su público y salir del nicho que durante décadas había habitado. Sin embargo, quienes agarraron la posta, eligieron la triste opción de intentar limpiar y maquillar, esa expresión saludablemente impura, quitarle la influencia tropical e insertarle el chip del pop noventero, dejar de recorrer bailes de cumbia y cantinas para ganar terreno en cumpleaños de 15 y fiestas elegantes: a ese engendro había que bautizarlo y se le llamó Pop Latino. La fórmula era exitosa y muy fácil de seguir. De ese modo, se multiplicaron las bandas, todas iguales, todos con canciones muy similares, casi calcadas entre si. Las discotecas pasaron a contratar solo bandas de ese estilo, muchas viejas bandas desaparecieron, algunas como Nietos del Futuro intentaron sin éxito aggiornarse, otras sobrevivieron dignamente, o negando la influencia como en el caso de Sonora Borinquen, o tomándola para crear buena música y no basura en serie como en el caso de La Cumana. Dentro del Pop Latino hubo bandas que también lograron buenas creaciones, como L’autentika (apoyado en una flor de banda que era la base de Karibe con K), Los Fatales y fundamentalmente La Furia. Esta tendencia fue tan dañina como corta, y hacia mediados de 2003, la vieja cumbia uruguaya volvió con todo, basado en bandas que sobrevivieron como Sonora Borinquen, pero sobre todo por dos solistas que comenzaron a poner sobre la mesa temas nuevos y una nueva forma de dialogar con la tradición sin ignorarla, Gerardo Nieto y Rolando Paz. Empujados por este renacer, vuelve a sonar en las radios y a tener una fuerte presencia en los bailes, la plena y la cumbia romántica herencia de Karibe con K, El Cubano de América o Sonora Palacio. Solistas como Martín Quiroga o Alex Stella, y bandas como La KGB, La Revancha, La Sabrosura, L’Autentika, La cumana, entre otras vuelven a configurar el movimiento desmantelado.
Sin embargo en el presente nos encontramos con una extraña situación. No solo dos de las bandas más emblemáticas del Pop Latino (Chocolate y Monterrojo, quienes además siguen haciendo el mismo show de siempre) han resurgido de las cenizas y gozan con cierta popularidad creciente, sino que en muchas bandas se han visto tics o influencias marcadas del viejo Pop Latino. Incluso lo que podría ser preocupante es que dentro de esos ejemplos estén bandas como La Cumana o L’autentika. Sin desmerecer a nadie, simplemente hablando de música y de gustos, y defendiendo siempre la idea de que todos los músicos laburen haciendo lo que quieran, es evidente que el Pop Latino resurge cuando la cumbia tradicional baja su nivel o su intensidad. Veamos por qué podría pasar esto en la actualidad.
En cuanto a las bandas, es notoria la baja de nivel de La nueva Kgb desde la partida de su cantante Carlos Corti y también lo mucho que ha caído una banda importante de los últimos años como La Revancha. Esto se suma a algunas malas decisiones de L’autentika (a pesar de buenas cumbias románticas cantadas excelentemente por Damián Lezcano) o La Cumana. Esta última viene zafando con la incorporación del gran cantante Bocha Lozano (ex Cubano de América), sin dudas uno de los mejores solistas del momento quien impresiona con su vigencia en la interpretación. La situación de los solistas es un poco más esperanzadora aunque muy variable. Denis Elías había ganado en buena ley un lugar dentro de los solistas importantes de la plena, pero en su mejor momento su música viró desde una plena enérgica y el rescate de clásicos del género a interpretaciones melódicas y poco tropicales (por más que en vivo sigue fiel a su viejo estilo). Martín Quiroga sigue siendo el rey indiscutible de la interpretación de plena, pero sus apariciones y desapariciones constantes y la ausencia de un disco que reúna sus múltiples trabajos, hace que nunca termine por consolidarse. Lo mismo sucede con Alex Stella, quien luego de su paso fugaz por La Kexu, se ha dedicado exclusivamente a cantar sus viejos éxitos (por cierto de muy buena manera siempre). Rolando Paz no ha presentado nuevo material, y Gerardo Nieto está en estudio grabando su nuevo disco, aunque los adelantos que se han dejado oír por ahí anuncian uno de sus mejores discos, continuando el camino de Punto G y G.C.P. y con una forma de cantar que parece mejorar con los años. Entre toda esta quietud quien está brillando es Carlos Corti, quien luego de su partida de La nueva KGB, formó una tremenda banda y con un repertorio de plena potente sumado a su excelente modo de cantar la plena y su vasto registro, ha puesto en la calle una buena cantidad de canciones imperdibles y se está consolidando quizás como el solista del momento.
A no dramatizar, si bien es cierto que cierto Pop Latino y una pésima cumbia wachiturra (con excepción quizás de los propios Wachiturros), están ganando terreno, las cosas pintan para que cuando la movida de cumbia despierte de este momento de letargo, volveremos a disfrutar de una cumbia uruguaya que si sobrevivió al principio de este siglo, es casi inmortal.

2 comentarios:

  1. Muy bueno. Me llama la atención que no mencionás, ni para bien ni para mal, nada sobre artistas de cumbia en el interior en Uruguay. Pienso por ejemplo en el fenómeno de Mario Silva y también de Caracol.

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  2. Guillermo, es muy acertado lo que decís. Quizás cada vez que digo cumbia uruguaya debería decir cumbia montevideana. De la del interior no hablo porque la escucho muy poco

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