miércoles, 27 de mayo de 2009

Salir a la pista.


Carlos Goberna. Siga el baile. Montevideo, Rumbo editorial, 2008. 166 páginas.

La música tropical en Uruguay goza de una popularidad incuestionable. Eso lo demuestran la cantidad de bandas y solistas que integran el movimiento, la cantidad de horas que ocupan los programas dedicados a su difusión en la radio de nuestro país, la multiplicidad de bailes de cumbia y la forma en que estos ven colmadas sus locaciones todos los fines de semana. Sin embargo, esta popularidad no se ha visto reflejada en publicaciones sobre el tema, ni mucho menos la existencia de reflexiones críticas relativas. Beatriz Sarlo sostiene en uno de sus primeros ensayos recogidos en libro, El imperio de los sentimientos (1985), que una de las características de las expresiones artísticas populares es que se trata de un fenómeno que no genera aparato crítico en torno a ellas, panorama que, sin duda, ha cambiado en los años posteriores a la publicación con trabajos de enorme importancia.
Siga el baile, no se trata de un texto crítico ortodoxo sobre la música tropical, sino de un compendio de vivencias de su autor, Carlos Goberna (Montevideo, 1940). Sin embargo, arroja luz sobre un tema enormemente rico y absolutamente ignorado como es el mundo de la música tropical uruguaya.
Goberna, es fundador de una de las bandas fundamentales de este movimiento, Sonora Borinquen, banda que hasta hoy recorre los escenarios más representativos llevando su música.
La misma debuta en 1964, y cuenta con más de 40 años ininterrumpidos de carrera. Este hecho hace que el libro adquiera valor documental, en el sentido en que ilustra las diferentes épocas de la música tropical, uno de los movimientos musicales uruguayos que más cambios han experimentado. Desde las orquestas formadas con músicos profesionales provenientes de otros estilos como el tango o el samba, a la incursión de improvisados requeridos por la demanda de esporádicos boom; de músicos militantes a momentos de apatía hacia la realidad, el impacto visual y la erotización y la época en que eso no era buscado. El anecdotario de Goberna recorre todos los momentos, mostrando aspectos que hoy en día pueden aparecer como extraños para quienes no los hayan vivido. Este aspecto lo transforma en un documento sumamente interesante y por momentos atrapante.
El autor también fue dirigente de Sudei, Agadu, y Audem. Varias de las historias refieren a su actividad gremial, los entreveros internos, los personajes, la militancia de otrora. Pero tanto estos temas como los relativos a su actividad artística, o incluso a su participación en la Banda del Ejército, están narrados sin ningún tipo de dramatismo, sin prejuicio alguno y evitando juicios morales hipócritas. Es más, recuperando por momentos el aspecto picaresco de la bohemia nocturna, el malandragem entendido a la manera de la cultura brasileña, cierta indiferencia ante la moral conservadora de la sociedad, creación de un sistema moral y ético paralelo, los códigos de la calle y el mostrador, donde todos se igualan, donde a veces la realidad se invierte.
Charla de boliche, sin nostalgia lacrimosa sino con la calma de quien siente que tiene historias para contar y elige contarla, no a la manera de un escritor sino de un parroquiano cualquiera que no necesita credenciales especiales para comenzar su cuento.
Por lo tanto no busquen en Siga el baile una prosa elegante, ni una crítica social, ni una historia de la música tropical. Ni siquiera un autor que se exalta a si mismo. Hay un autor que se declara imperfecto, que cuenta sus errores, sus “desviaciones” éticas, las mismas que quizás han posibilitado que durante más de 40 años pueda tener una banda en la calle peleando en el traicionero terreno musical uruguayo. Un autor que nos brinda un documento fundamental para ingresar al conocimiento de la movida tropical, tantas veces ninguneada por la ciudad letrada. Una obra que ojalá inaugure un ciclo de documentos sobre la música más popular de nuestro país.

1 comentario:

  1. muy interesante muy, este blog.
    quisiera reseñarlo para el nº 1 de la revista Guita, en nuestra sección "blogósfera".
    Saludos!

    ResponderEliminar